Pyramides copa Niceto

Pyramides es un proyecto que vuelca su pasión por el dark, el post punk y el shoegaze en forma de grandes canciones en uno de los lanzamientos indies más interesantes del año.

El reducto ubicado en Niceto Vega 5510 recibirá a la banda formada por Facundo Romeo en guitarra y voz, Alonso Romeo en bajo y voz, Jonathan Chendo en guitarra, Andrés Centrone en batería y Hernán Molinari en sintetizadores.

Facundo y Alonso Romeo charlaron con Télam sobre su elogiado disco:

Télam: ¿Cómo nace la idea de la banda? ¿Hay un punto al que se llega después de haber pasado por muchas bandas en el que te sentás y decís “quiero hacer la música que me gusta”?

Facundo: Me pasó que toco desde los 14 o 15, y Pyramides se generó por mi necesidad de grabar los temas sin tener una banda. Fue sentarme en mi pieza a grabar y cuando me dí cuenta tenía bastantes temas, así que decidí subirlo a Internet. Ahí es cuando mis amigos me contactan y me dicen “vamos a juntarnos a tocar esta música porque se lo merecen”. Poco a poco fuimos armándolos y soy el único que quedó de la formación original, después hubo una rotación total y quedó el team perfecto. Se sumó mi hermano cuando volvió de Europa, entró el baterista, se fue el tecladista y entró un guitarrista nuevo.

Alonso: Luego, después de un año cuando íbamos a sacar este disco ingresó un nuevo integrante más y ahora somos 5.

T:-¿La escuela era The Cure y qué más?

Facundo: Wire, Talking Heads, Devo y todo ese mambo. Después un poco lo nuevo, el dream pop más moderno que empezó a salir hace un par de años como Diiv, que justo tocó una banda de amigos nuestros que se llama Riel.

T:– Tenemos un país con una particularidad con respecto al resto de los de la región, que es que tenemos un folklore que es muy denso y melancólico a diferencia del colombiano o boliviano. Después, tenés el tango, la lectura nuestra del blues… ¿Somos melancólicos y necesariamente el dark iba a pegar acá?

Alonso: Hay un alma postpunk en el inconsciente.

Facundo: Es un alma de llorón también un poco, de cometer errores y no bancarse la consecuencia. Me parece que el macho argentino va por ese lado. El tango es mucho eso, creo que Luca Prodan había dicho que el tango es el macho argentino llorando porque trató mal a la mujer, le habló mal a la mujer y después llorando porque se le va. “Tratala bien, boludo”, eso decía.