Quemacoches en Villa Devoto, ya van dos en una semana

Un vecino de la zona, (Demian Rego) – publico en su Facebook la foto de un vehículo totalmente en llamas, en su comentario dice: Pegue un salto y quede colgado del techo como una araña, seguramente se refiere a la explosión del auto.

El hecho ocurrió en la zona de Villa Devoto, entre las calles Tinogasta y Cervantes, también denuncian que la semana pasada quemaron otro auto en las intersecciones de Tinogasta y Desaguadero.

No se sabe si son ajustes de cuentas, Quemacoches que lo hacen por diversión o maldad, pero el barrio esta sorprendido y temen que el próximo sea su auto.

Si sabes de otro hecho por la zona, comunícate con nosotros, para alertar a los vecinos de la zona.

¿Qué deben hacer los propietarios de automotores ante un siniestro semejante?

Los dueños deberían gestionar el reclamo por daños ante las compañías aseguradoras.

Claro está, siempre y cuando cuenten con la contratación de una póliza contra incendio del automotor.

De lo contrario, el damnificado no tiene derecho a nada.

Sin embargo, todo depende del tipo de plan contratado.

Las aseguradoras pueden cubrir los riesgos de forma parcial o total.

Para los daños totales, el damnificado debe conocer la cláusula en cómo los define la cobertura.

Suele haber dos usos generalizados.

La cláusula de destrucción total del 20%, que es cuando el valor de los restos del vehículo siniestrado no supera ese porcentaje del valor del automotor.

Y la cláusula de destrucción total del 80%, que opera cuando el costo de reparación o reemplazo de las partes afectadas sea igual o superior a ese porcentaje.

Al momento del siniestro la aseguradora tomará como valor del vehículo, el valor de venta al contado en plaza de un vehículo de igual marca, modelo, año y características, más los impuestos, tasas y contribuciones que correspondan.

Según la compañía y póliza, la indemnización por la pérdida durante los primeros años de cobertura puede trepar al 100% del valor del vehículo 0 km.

En otros casos, se paga el 80% del valor del vehículo nuevo al cumplirse el tercer año de matriculación, mientras que en el resto de los años se abona el 100% del valor de mercado.

En lo que respecta al pago, se tendrá como tope la suma asegurada que se encuentra expresada en el frente de póliza o certificado de cobertura.

Si la indemnización ofrecida resulta inferior a la suma asegurada, se tendrá opción a que se le reemplace el vehículo por otro de igual marca, modelo y características, haciéndose cargo el asegurador de los impuestos, tasas, contribuciones y gastos inherentes al registro del dominio a favor del asegurado.