Cual es la psicología detrás de la violencia psicológica y física contra las mujeres

Hay diversos tipos de violencia, y cada uno requiere un abordaje diferente.

La violencia familiar es un término amplio que incluye violencia dentro de una familia, como un adolescente que agrede a un hermano, o incluso, un padre.

En cambio, la violencia de género se refiere a la violencia de pareja, más comúnmente de hombres contra mujeres.

Esta es una violencia que mata en promedio a una mujer cada semana en Argentina y aterroriza a los niños que la presencian, a menudo por el resto de sus vidas.

Es una violencia que no solo padecen sus víctimas sino que nos afecta a todos, no solo desde la obligación ética con las víctimas, sino además representa un gasto de recursos, tanto económicos, jurídicos como policiales (la policía responde a una llamada de violencia doméstica cada hora).

Aunque muchos se resisten a reconocer el sexismo profundo que está incrustado en la cultura y su papel en la violencia contra las mujeres la conciencia de dicho prejuicio cada vez toma más fuerza.

Políticos, organizaciones, investigadores y medios de comunicación coinciden en la evidencia irrefutable en que la causa principal o el factor clave es la desigualdad de género: el predominio de los hombres a nivel cultural y los estereotipos obstinados sobre el papel de hombres y mujeres.

Pero si queremos tratar verdaderamente la violencia de género, ¿cuánta evidencia sólida existe sobre qué funciona y qué no?

Si aceptamos la evidencia de que la desigualdad de género es la causa principal de la violencia contra las mujeres, necesitamos transformar las relaciones entre hombres y mujeres en todos los niveles para reducirla significativamente.

La desigualdad de género es la distribución desigual del poder entre mujeres y hombres y la adhesión a roles y estereotipos de género rígidos o estrechos.

Es el patriarcado, y todos los supuestos sexistas que lo acompañan, la causa fundamental o el impulsor clave de la violencia contra las mujeres.

Bajo este análisis, necesitamos transformar el equilibrio del poder de decisión entre hombres y mujeres y terminar con los supuestos sexistas sobre el comportamiento masculino y femenino.

Necesitamos eliminar la brecha de género en salarios, en participación política, en posiciones de liderazgo.

Necesitamos cambiar la forma en que educamos a nuestros niños y niñas.

Necesitamos cambiar la manera en que pensamos sobre los roles de mujeres y hombres.

Las cosas aparentemente pequeñas, como los chistes sexistas y las suposiciones de que los hombres son mejores para el liderazgo que las mujeres, deben ser confrontadas.

Todos estos objetivos son esenciales para reducir o incluso eliminar la violencia contra las mujeres.

Nunca ha habido en la Argentina tanta determinación social para afrontar el debate sobre la violencia pero, queremos responder a la violencia después que suceda o prevenirla antes de que comience?

Pero si objetivo de todos es lograr una reducción sostenible y significativa de la violencia contra las mujeres y sus hijos, pero de qué forma?

Cuál será será el presupuesto destinado este año para abordar el problema?. Qué recursos y políticas concretas se implementaran?

Ya tenemos conciencia, ahora necesitamos respuestas.

Lic. Adrian Frachia

Perito Psicologo Forense

www.peritopsicologo.com.ar