Hoy un 0 km ya no vale menos de u$s10.000

El aumento de los 0 km en pesos, sumado a la calma cambiaria, volvió a llevar a los valores “verdes” a los niveles previos a la devaluación.

Hoy, el 0 km más accesible cuesta u$s11.142. En agosto, u$s8.400.

Por Horacio Alonso
La paz cambiaria de los últimos meses ha vuelto las cosas a la normalidad (una normalidad bastante anormal).

Los precios de los 0 km, medidos en moneda estadounidense, han recuperado los niveles previos a la devaluación y ya no quedan en el mercado autos de menos de u$s10.000.

Ese valor es una cifra arbitraria pero que sirve para mostrar el impacto en el sector de los bruscos cambios de la economía argentina.

Si bien hay distintas variables para definir si un vehículo es caro o barato en relación a otros países -por ejemplo la cantidad de salarios que se necesitan-, una es, sin duda, su cotización en dólares.

La Argentina tiene, tradicionalmente, valores en esa moneda más elevados respecto de otros países, de ahí la idea de una “normalidad anormal” ya que no siempre el poder adquisitivo de la gente se corresponde a ese precio “verde” mayor.

Por ejemplo, a mediados de 2016, el auto más accesible del mercado costaba u$s12.400.

Se trataba de un Renault Clio Mío que ya se dejó de comercializar.

El segundo modelo más económico, en ese entonces, era el Chery QQ, de u$s12.600.

En tanto, en Chile, el 0 km de menor precio costaba u$s7.400 mientras que en España se cotizaba en poco más de u$s8.000.

Sin embargo, tras la corrida cambiaria que se inició en abril pasado y llevó al tipo de cambio de $20 a $40, hubo un giro importante y la noticia fue que los valores de los autos en el país se alineaban a los de otros mercados, como los dos mencionados anteriormente.

En agosto pasado, Ámbito Financiero publicó un artículo que mostraba que había, al menos, siete modelos por debajo de esa barrera de los u$s10.000.

En ese caso, el modelo más barato era el Volkswagen Gol, a u$s8.400.

También el Nissan March se conseguía en u$s8.650.

En ese momento, el Chery QQ -que dos años antes costaba u$s12.400- tenía un precio de u$s9.750.

Aquel mes mostró un piso en la cotización en dólares de los 0 km ya que las automotrices no habían actualizado los precios al ritmo de la devaluación. Recién entonces aceleraron la suba de precios que llegó, en algún mes, al 22%.

La decisión de las empresas fue de perder el menor dinero posible aún sacrificando ventas y, fue por eso, que el mercado se derrumbó en el último cuatrimestre.

Paralelamente, el Gobierno modificó su política cambiaria y estableció un sistema de bandas que -junto a otras medidas- tranquilizó al dólar hasta llegar a estos días en que lo tiene que sostener para que no siga cayendo.

Pero los autos siguieron aumentando.

En 2018, la suba promedio fue del 80% aunque algunas marcas llegaron a romper el techo del 100%.

En enero volvieron a subir alrededor del 3% y en febrero, tuvieron un nuevo ajuste.

Esto hizo que los 0 km se encarecieran en dólares y volvieran casi a los niveles anteriores.

El auto más barato del mercado cuesta hoy, según el precio de lista, u$s11.142.

Ese es el valor oficial de un Chery QQ que en 2016 costaba u$s12.600, pero llegó a caer a u$s9.750 hace seis meses.

Los modelos más baratos de las principales marcas parten desde ese precio y llegan hasta casi u$s13.000.

Es cierto que por la caída de las ventas hay fuertes bonificaciones que hace que algunos de estos vehículos se consigan por menor precio, pero la comparación se hace sobre el precio de lista, de la misma manera que se tomó en los casos anteriores.