Histórico: Comenzó el traslado de presos de Devoto a Marcos Paz
El traslado de los detenidos alojados en el penal de Villa Devoto hacia el nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz ya está en marcha y representa un paso decisivo para concretar el cierre definitivo de una cárcel que lleva décadas integrada al paisaje del barrio.
La operación, impulsada tras un acuerdo entre la Ciudad de Buenos Aires y el Gobierno nacional, busca reubicar a unos 1.500 internos y cumplir con uno de los compromisos asumidos por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
La nueva unidad penitenciaria fue construida por el Gobierno de la Ciudad y entregada al Ministerio de Seguridad de la Nación para avanzar con el desalojo del establecimiento ubicado en Villa Devoto.
El proceso será gradual y estará sujeto a un operativo coordinado entre distintas fuerzas de seguridad, con el objetivo de garantizar que los movimientos se desarrollen de manera ordenada y reducir los riesgos durante cada traslado.
“Histórico. Ya es una realidad el desalojo de la Cárcel de Devoto”, expresó Jorge Macri al anunciar el inicio de esta nueva etapa.
El mandatario porteño destacó el trabajo conjunto con el presidente Javier Milei, Karina Milei, la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, y funcionarios de los gobiernos porteño y nacional que participaron de las gestiones para poner en marcha el operativo.
La salida definitiva de los presos de Devoto constituye una demanda que lleva años presente entre los vecinos de la zona. La cárcel, emplazada en un sector densamente urbanizado de la Ciudad de Buenos Aires, quedó rodeada por viviendas, comercios y calles de circulación cotidiana, en un entorno que fue transformándose con el crecimiento del barrio.
El compromiso de trasladar a los internos y cerrar el establecimiento formó parte de los planteos que Jorge Macri realizó a los habitantes de Villa Devoto.
Sin embargo, para que ese objetivo pudiera avanzar fue necesario superar demoras en la construcción de la nueva infraestructura y alcanzar un acuerdo entre las jurisdicciones involucradas, ya que la administración penitenciaria y la disponibilidad de plazas de alojamiento requieren una coordinación que excede las competencias de un solo gobierno.
Para ejecutar el traslado se conformó un Comando Unificado integrado por fuerzas de seguridad federales, de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires.
Su función es planificar, coordinar y llevar adelante el movimiento progresivo de los detenidos desde el penal de Devoto hasta el predio penitenciario ubicado en Marcos Paz.
El procedimiento contempla el análisis del perfil criminológico de cada interno y la evaluación de los riesgos asociados a su desplazamiento.
Estos criterios resultan centrales para determinar cómo se organiza cada traslado, qué medidas de seguridad deben adoptarse y de qué manera se distribuyen las tareas entre los organismos que intervienen.
La decisión de avanzar de forma escalonada también permite organizar la recepción de los detenidos en el nuevo establecimiento y adecuar los recursos disponibles a las necesidades de cada etapa.
No se trata solamente de trasladar personas de un edificio a otro: la operación requiere coordinación logística, planificación de recorridos, personal suficiente y capacidad operativa para mantener la seguridad durante todo el procedimiento.
La construcción del complejo penitenciario de Marcos Paz permaneció paralizada durante cinco años, una situación que postergó la posibilidad de contar con nuevas plazas de alojamiento y avanzar con el cierre de la cárcel de Villa Devoto.
La reactivación de los trabajos se concretó en diciembre de 2024, durante la gestión de Jorge Macri, con la intención de destrabar un proyecto considerado estratégico para la política penitenciaria de la Ciudad.
El establecimiento se levanta sobre un terreno de 80 hectáreas y dispone de cuatro unidades de alojamiento de máxima seguridad, con capacidad total para albergar a 2.232 internos.
Por sus dimensiones y características, fue presentado como el complejo penitenciario más moderno de la Argentina, con infraestructura destinada a responder a las exigencias de seguridad y alojamiento de una población carcelaria numerosa.
La disponibilidad de estas instalaciones resulta fundamental para concretar la salida de los detenidos de Devoto. Sin un establecimiento preparado para recibirlos, el cierre del penal porteño habría continuado condicionado por la falta de espacio y por la necesidad de garantizar lugares adecuados para cada persona privada de su libertad.
El alcance del nuevo complejo no se limitará a los internos provenientes de Villa Devoto. Una vez que finalice ese traslado, el plan contempla llevar a Marcos Paz a otros 350 detenidos que actualmente permanecen alojados en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad y que se encuentran a disposición del Poder Judicial de la Nación.
Este segundo movimiento apunta a liberar capacidad en dependencias policiales porteñas, que no fueron concebidas para funcionar como establecimientos penitenciarios permanentes.
La permanencia prolongada de personas detenidas en comisarías y alcaidías constituye un desafío operativo para las fuerzas de seguridad, que deben destinar personal e instalaciones a la custodia mientras mantienen sus tareas habituales de prevención del delito.
La incorporación de estos detenidos al nuevo complejo permitirá reorganizar parte del sistema de alojamiento y distribuir a la población carcelaria en establecimientos preparados para esa función.
La concreción de este objetivo dependerá del avance de la primera etapa y de la coordinación entre las autoridades responsables.
El comienzo del traslado marca un punto de inflexión en una discusión que se extendió durante décadas y que tuvo como protagonistas a los vecinos de Villa Devoto, a las autoridades porteñas y a los organismos nacionales responsables del sistema penitenciario.
La apertura operativa de Marcos Paz permite avanzar sobre una de las principales condiciones necesarias para abandonar definitivamente el penal de la Ciudad.
De todos modos, el cierre efectivo de la cárcel de Devoto dependerá de que se complete el traslado de los aproximadamente 1.500 internos y de que las autoridades formalicen los pasos necesarios para dejar de utilizar el establecimiento.
Hasta entonces, la operación continuará de manera progresiva y bajo coordinación interjurisdiccional.
Con el movimiento de los primeros detenidos, el proyecto dejó atrás una etapa de demoras y comenzó a traducirse en hechos concretos.
La expectativa ahora está puesta en completar el operativo, liberar el predio de Villa Devoto y consolidar el funcionamiento del complejo de Marcos Paz como parte de la reorganización del sistema penitenciario.