Los e-buses amplían su recorrido y ganan protagonismo en la Ciudad

La Ciudad de Buenos Aires dio un nuevo paso en la transformación de su sistema de transporte al ampliar el recorrido de los buses 100% eléctricos, que ahora suman casi 3,5 kilómetros más y fortalecen la conexión entre Retiro, el Centro porteño y Parque Lezama.

La mejora no solo extiende la cobertura, sino que también reduce tiempos de viaje en horas pico y consolida una alternativa de movilidad limpia en zonas clave del mapa urbano.

Ampliamos el servicio del e-Bus para conectar más lugares en menos tiempo y vamos a seguir avanzando con la movilidad sustentable, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al anunciar los cambios. La definición política es clara: la movilidad eléctrica dejó de ser una prueba piloto para convertirse en una pieza estructural del transporte público de la Ciudad.

La ampliación del recorrido de la primera línea de e-buses marca un punto de inflexión en la conectividad urbana.

Con casi 15 kilómetros totales, el trayecto une ahora de manera más directa las estaciones ferroviarias de Retiro —Mitre, San Martín y Belgrano Norte— con el Centro y el sur histórico de la Ciudad, incluyendo Parque Lezama.

A esto se suma la vinculación con la Terminal de Cruceros Quinquela Martín, un nodo estratégico para el turismo y la actividad portuaria.

Uno de los cambios más relevantes es la modificación del recorrido hacia Retiro. La línea dejó de circular por Bartolomé Mitre, San Martín y Marcelo T. de Alvear, para hacerlo por la calle Esmeralda.

Esta rectificación, que puede parecer menor en el plano, tiene un impacto concreto en la experiencia de viaje: en horas pico, el tiempo se reduce en aproximadamente diez minutos.

En una ciudad donde cada minuto cuenta, esa diferencia redefine la percepción de eficiencia del transporte público.

El nuevo trazado también implicó una reorganización de paradas. Se eliminaron las ubicadas sobre la calle San Martín —en cruces clave como Corrientes, Tucumán, Córdoba y Marcelo T. de Alvear— y se incorporaron tres nuevas paradas sobre Esmeralda, en intersección con Corrientes, Tucumán y Córdoba.

De esta manera, el servicio se adapta mejor a los flujos peatonales y a la dinámica cotidiana del microcentro, un área históricamente congestionada.

El Centro de Transbordo de Retiro se consolida, una vez más, como el corazón del sistema multimodal porteño.

Allí convergen trenes, subtes, colectivos y la Terminal de Ómnibus, lo que convierte a esta ampliación en una mejora estratégica. No se trata solo de sumar kilómetros, sino de facilitar combinaciones más ágiles entre distintos medios de transporte, reduciendo trasbordos innecesarios y tiempos muertos.

La incorporación de una nueva parada en la Terminal de Cruceros Quinquela Martín amplía en un 20% la cobertura del e-Bus en zonas consideradas prioritarias, sin modificar la frecuencia del servicio.

Este dato no es menor: la capacidad de extender la red sin afectar la regularidad es uno de los indicadores de madurez del sistema.

Desde su puesta en funcionamiento, en mayo, la primera línea de buses eléctricos ya transportó a más de 300 mil pasajeros y recorrió más de 160 mil kilómetros.

Son cifras que hablan de una adopción sostenida por parte de los usuarios y de un servicio que logró integrarse a la rutina diaria de miles de personas.

Además, la operación a cargo de 30 conductoras introduce una dimensión social relevante, asociada a la inclusión laboral y a la modernización del sector.

El impacto ambiental es otro eje central. Los e-buses no generan emisiones contaminantes directas ni ruido, lo que mejora la calidad del aire y reduce la contaminación sonora, especialmente en áreas densamente pobladas.

En un contexto global donde las ciudades buscan disminuir su huella de carbono, Buenos Aires empieza a alinearse con estándares internacionales de movilidad sustentable.

Las encuestas realizadas entre los pasajeros también aportan señales claras: ocho de cada diez usuarios consideran positiva la extensión del servicio, principalmente por la mejora en la conectividad con otros medios de transporte.

La rapidez, la comodidad y la accesibilidad aparecen como los atributos más valorados, lo que refuerza la idea de que la aceptación social es tan importante como la inversión en infraestructura.

En paralelo, el Gobierno porteño ya proyecta el próximo paso: la incorporación de la primera línea de Trambus, también ciento por ciento eléctrica, que conectará Aeroparque con Nueva Pompeya.

La iniciativa apunta a reforzar un corredor norte-sur con tecnología limpia, ampliando la red y diversificando las opciones de traslado.

La expansión del e-Bus confirma una tendencia que llegó para quedarse: la movilidad eléctrica dejó de ser una promesa para convertirse en una política pública concreta.

Con más kilómetros, menos tiempo de viaje y una mirada puesta en la sustentabilidad, la Ciudad avanza hacia un modelo de transporte que prioriza eficiencia, integración y calidad de vida urbana.

Noticias Relacionadas