Cayó en Villa Devoto una banda que robaba autos y se movía en taxi

La tranquilidad habitual de Villa Devoto volvió a verse alterada por un episodio de inseguridad que dejó al descubierto el accionar de una banda con un largo historial delictivo.

Tres hombres fueron detenidos por la Policía de la Ciudad luego de ser sorprendidos mientras presuntamente robaban pertenencias del interior de vehículos estacionados en un supermercado de la zona.

El operativo se inició gracias al llamado de un vecino al 911, quien advirtió movimientos sospechosos y permitió que los efectivos actuaran con rapidez para frenar a los acusados.

La investigación tomó un giro todavía más alarmante cuando los agentes descubrieron que los sospechosos no solo acumulaban múltiples antecedentes penales, sino que además utilizaban un taxi para movilizarse y pasar inadvertidos mientras cometían los delitos.

Según trascendió, dos de ellos tenían domicilio en la provincia de Buenos Aires y el tercero residía en la Ciudad.

Todos quedaron a disposición de la Justicia luego de una persecución que terminó con el secuestro de herramientas y elementos vinculados al robo automotor.

Todo comenzó en el estacionamiento de un supermercado ubicado en la intersección de Desaguadero y José Pedro Varela.

Allí, un vecino observó maniobras que le resultaron extrañas y decidió alertar al 911. Ese llamado fue determinante.

Minutos después, efectivos de la Comisaría Vecinal 11 B llegaron al lugar, aunque el vehículo señalado por el denunciante ya no se encontraba allí.

La descripción aportada permitió montar un rápido operativo de búsqueda en las inmediaciones. Finalmente, el Toyota Yaris utilizado por la banda fue localizado a unas pocas cuadras, sobre la calle Allende al 3200.

Para los investigadores, el dato más llamativo fue que el automóvil estaba registrado a nombre de una empresa propietaria de una flota de taxis, lo que hace sospechar que los delincuentes alquilaban el rodado para concretar los robos y evitar despertar sospechas.

Cuando los policías intentaron identificar a los ocupantes, uno de los sospechosos trató de escapar a pie. La fuga duró apenas unos metros.

El hombre fue interceptado en la esquina de Simbrón y Desaguadero, donde los agentes lograron reducirlo.

Durante la requisa encontraron entre sus pertenencias una cédula verde y las llaves de un Peugeot 208 estacionado sobre San Blas al 4900, situación que reforzó las sospechas sobre el robo de objetos desde el interior de vehículos.

Los detenidos tienen 36, 30 y 21 años y, de acuerdo con la información oficial, registran un prontuario extenso y diverso.

Sobre ellos pesan antecedentes por robo, robo agravado por escalamiento, tentativa de hurto, encubrimiento agravado, lesiones leves, resistencia a la autoridad y violación de domicilio, entre otros delitos.

Además, algunos contaban con prohibiciones de salida del país y medidas restrictivas de acercamiento por causas vinculadas a violencia familiar.

En poder de la banda también fueron hallados distintos elementos que suelen ser utilizados para cometer robos en autos estacionados.

Los efectivos secuestraron una réplica de pistola calibre 9 milímetros, llaves Allen, tuercas de seguridad de ruedas, guantes de látex y hasta un posnet. Todo quedó incorporado a la causa judicial como material de prueba.

La modalidad utilizada por los delincuentes vuelve a poner el foco sobre un tipo de delito que creció en distintos barrios porteños durante los últimos años.

Los robos en estacionamientos de supermercados y centros comerciales suelen ejecutarse en pocos minutos y aprovechan momentos de distracción de las víctimas.

Muchas veces, los delincuentes observan previamente dónde los conductores guardan mochilas, celulares o bolsos antes de ingresar a hacer compras.

Fuentes ligadas a la investigación señalaron que la utilización de vehículos vinculados al servicio de taxi o aplicaciones de transporte no es un dato menor.

Ese recurso les permite moverse sin llamar la atención y mezclarse fácilmente con el tránsito cotidiano. Para los investigadores, se trata de una estrategia cada vez más frecuente en bandas dedicadas a delitos rápidos y de oportunidad.

En paralelo, el episodio volvió a generar preocupación entre vecinos de Villa Devoto, una zona residencial donde en reiteradas ocasiones se denunciaron robos de autopartes y ataques a vehículos estacionados.

Comerciantes y residentes reclaman desde hace tiempo una mayor presencia policial y controles preventivos, especialmente en áreas comerciales con alta circulación de personas.

La causa quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 8, a cargo de la jueza Yamile Susana Bernán, con intervención de la Secretaría N° 125 encabezada por Jorge Plater.

Mientras avanza la investigación, los detenidos permanecen imputados y los investigadores intentan determinar si la banda estaría vinculada a otros hechos similares registrados en distintos puntos de la Ciudad.

El operativo, impulsado por la rápida reacción de un vecino y la intervención policial, terminó desbaratando a un grupo que se movía con experiencia y que, según creen los investigadores, llevaba tiempo actuando bajo la misma modalidad.

La investigación seguirá abierta para establecer el alcance total de las maniobras y si existen más personas involucradas en la organización.

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