El Registro Civil porteño cumple 140 años y moderniza sus servicios
Desde hace 140 años, el Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires acompaña algunos de los momentos más importantes en la vida de los vecinos.
Nacimientos, matrimonios, uniones convivenciales y defunciones forman parte de un patrimonio documental único que no solo resguarda la identidad de millones de personas, sino que también refleja la historia de la Ciudad.
Hoy, con más de 20 millones de actas digitalizadas y una fuerte apuesta por la modernización, el organismo combina tradición e innovación para ofrecer servicios cada vez más ágiles y accesibles.
«Desde las primeras actas confeccionadas a mano en el siglo XIX hasta los trámites completamente digitales de la actualidad, el Registro Civil mantuvo intacta su misión de reconocer jurídicamente los hechos fundamentales de la vida de las personas, garantizar derechos y preservar la memoria de generaciones de porteños.»
Fundado en 1886, el Registro Civil se convirtió en una institución esencial para el funcionamiento del Estado y para la vida cotidiana de los habitantes de Buenos Aires.
Cada nacimiento registrado, cada matrimonio celebrado y cada partida emitida representa mucho más que un trámite administrativo: constituye el reconocimiento legal de la identidad de una persona y la posibilidad de acceder a derechos fundamentales.
A lo largo de más de un siglo de funcionamiento, el organismo fue adaptándose a los cambios sociales, tecnológicos y culturales sin perder de vista su objetivo principal.
La transformación fue significativa: de los antiguos libros manuscritos cuidadosamente escritos a mano se pasó a un sistema completamente digital que permite realizar numerosos trámites de manera remota, reduciendo tiempos de espera y simplificando gestiones para miles de vecinos.
Uno de los espacios más importantes de esta historia es el Archivo General del Registro Civil, ubicado en Jean Jaurés 970, en el barrio porteño de Balvanera.
Allí se conserva uno de los patrimonios documentales más importantes de la Ciudad, integrado por 32.323 libros que reúnen registros de nacimientos, matrimonios y defunciones desde fines del siglo XIX hasta nuestros días.
La magnitud de este archivo resulta impactante. La documentación ocupa alrededor de 28 kilómetros lineales de estanterías y constituye una verdadera memoria colectiva de Buenos Aires.
En sus páginas quedaron plasmados algunos de los acontecimientos más relevantes de la historia porteña, incluyendo períodos marcados por epidemias que provocaron miles de defunciones, así como los registros de nacimiento, matrimonio o fallecimiento de figuras que dejaron una huella profunda en distintos ámbitos del país.
Entre las personalidades cuyas actas forman parte del archivo aparecen nombres emblemáticos como Jorge Luis Borges, Federico Leloir, Silvina Ocampo, Jorge Bergoglio —actual papa Francisco—, Máxima Zorreguieta y Diego Armando Maradona, entre muchos otros protagonistas de la historia política, científica, cultural y deportiva argentina.
El trabajo cotidiano que se desarrolla en el Archivo General es intenso. El área recibe alrededor de 2.600 solicitudes por día y cuenta con equipos especializados encargados de la conservación física de los documentos, la digitalización de los registros, la indexación de la información y la emisión de copias certificadas de partidas.
Gracias a estas tareas, miles de ciudadanos pueden acceder diariamente a documentación indispensable para realizar trámites personales, judiciales, laborales o previsionales.
La modernización del organismo fue uno de los cambios más importantes de los últimos años. Actualmente, el 100% del acervo documental fue digitalizado, lo que representa más de 20 millones de actas preservadas electrónicamente.
Este proceso no solo protege los documentos originales del desgaste provocado por la manipulación permanente, sino que además garantiza una mayor seguridad mediante tres copias digitales de respaldo, complementando la conservación del soporte físico.
La incorporación de herramientas tecnológicas también permitió reducir considerablemente los tiempos de respuesta.
En la actualidad, muchas partidas pueden obtenerse en un plazo de entre 24 y 72 horas, una mejora significativa respecto de los procedimientos tradicionales que requerían búsquedas manuales entre miles de libros.
«La Ciudad cuenta con un Registro Civil moderno que acompaña las transformaciones sociales y tecnológicas, preservando la historia de los vecinos mientras incorpora procesos digitales que facilitan el acceso a los servicios», destacó el secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano, Ezequiel Sabor.
La evolución del organismo no se limita únicamente a la digitalización de archivos. También alcanzó nuevas modalidades para formalizar vínculos familiares y convivenciales.
Un ejemplo de ello son las uniones convivenciales virtuales, implementadas desde 2023 como una alternativa para que las parejas puedan completar el procedimiento mediante videollamada.
El sistema permite iniciar el trámite de manera completamente digital utilizando la plataforma TAD con usuario miBA y realizar la audiencia a distancia junto a los testigos, evitando traslados hacia las sedes del Registro Civil. Una vez finalizado el procedimiento, el acta queda disponible en formato electrónico.
Las cifras reflejan la rápida aceptación de esta modalidad. Durante 2023 se registraron 1.676 uniones convivenciales virtuales. Al año siguiente la cifra prácticamente se duplicó hasta alcanzar las 3.388, mientras que en 2025 ascendió a 4.008 trámites.
La tendencia continuó durante el primer semestre de 2026, cuando 2.271 de las 3.062 parejas que formalizaron su convivencia eligieron realizar la audiencia mediante videollamada, lo que representa cerca del 75% del total.
La inscripción de una unión convivencial permite acreditar oficialmente la convivencia y acceder a diversos beneficios legales y administrativos, entre ellos la incorporación de la pareja a una obra social, la gestión de licencias laborales por enfermedad del conviviente, la posibilidad de solicitar determinados créditos conjuntos o acceder a prestaciones previsionales contempladas por la legislación vigente.
Además de estos servicios, el Registro Civil continúa ampliando la oferta de gestiones digitales disponibles para los vecinos.
Actualmente es posible solicitar partidas de nacimiento, matrimonio y defunción; iniciar trámites vinculados con matrimonios y uniones convivenciales presenciales o virtuales; realizar gestiones relacionadas con DNI y pasaporte; inscribir divorcios, adopciones y disoluciones de uniones convivenciales; gestionar reconocimientos de filiación y rectificaciones de actas; además de efectuar informaciones sumarias como autorizaciones de viaje o certificados de convivencia.
A 140 años de su creación, el Registro Civil continúa desempeñando un papel central en la vida institucional de Buenos Aires.
La combinación entre la preservación de un valioso patrimonio histórico y la incorporación permanente de herramientas tecnológicas permite que millones de vecinos accedan a servicios más eficientes sin perder de vista la misión original del organismo: proteger la identidad de las personas, resguardar la memoria documental de la Ciudad y garantizar el ejercicio de derechos para las generaciones presentes y futuras.