Reabre la histórica estación de subte Tribunales tras una gran renovación

La estación Tribunales de la Línea D volverá a recibir pasajeros este lunes 5 de octubre, luego de una renovación integral que transformó accesos, vestíbulos, escaleras y el andén central.

La reapertura forma parte del plan de puesta en valor del Subte porteño, aunque los trabajos todavía no terminaron: el acceso de Talcahuano continuará cerrado de manera provisoria.

La intervención apunta a cambiar de manera visible la experiencia cotidiana de miles de pasajeros. Pintura, impermeabilización, nuevos revestimientos, pisos, iluminación LED, señalética y mobiliario forman parte de una obra que también debió contemplar el carácter patrimonial de una estación cuyos murales fueron restaurados bajo criterios específicos de conservación.

La reapertura de Tribunales se produce en medio de una etapa de fuerte renovación de la red de subterráneos de la Ciudad. El objetivo oficial es mejorar las condiciones de circulación y permanencia de los usuarios, pero también atacar problemas históricos de infraestructura que se hicieron cada vez más evidentes con el paso de los años.

En Tribunales, los trabajos abarcaron prácticamente todos los sectores de circulación de la estación. Se intervinieron los accesos, los dos vestíbulos, las escaleras y el andén central, con la intención de generar un espacio más ordenado, luminoso y funcional.

Sin embargo, quienes utilicen la estación deberán tener en cuenta que no todos los ingresos estarán disponibles desde el primer día.

El vestíbulo ubicado sobre Talcahuano continuará en obra y, por ese motivo, los accesos vinculados con esa zona permanecerán cerrados temporalmente. Durante este período, los pasajeros deberán utilizar los ingresos situados en Lavalle 1245 y Libertad 540.

Uno de los puntos centrales de la renovación estuvo relacionado con la prevención de filtraciones, uno de los problemas recurrentes que afectan a las estaciones más antiguas de la red.

Para eso se realizaron trabajos de impermeabilización mediante inyecciones, tratamiento de juntas y la utilización de productos específicos destinados a reforzar la protección de la estructura.

También se colocó un nuevo revestimiento metálico en paredes y cielorrasos. La intervención no tuvo solamente un objetivo estético: busca proteger sectores de la estación frente a la humedad y mejorar las condiciones generales de mantenimiento.

A esto se sumó el recambio de pisos y la renovación integral de la iluminación mediante tecnología LED.

La modernización alcanzó además a la señalización. Se renovó la cartelería para facilitar la orientación de los pasajeros y se incorporaron elementos de accesibilidad, como señalización en braille en pasamanos y pórticos.

En el andén también se colocó nuevo mobiliario, con bancos, cestos y apoyos isquiáticos.

Pero Tribunales presenta una particularidad que obligó a realizar los trabajos con especial cuidado. La estación cuenta con protección patrimonial, por lo que la renovación no podía limitarse a reemplazar materiales deteriorados.

Los murales ubicados en los tímpanos fueron restaurados por profesionales especializados, siguiendo criterios destinados a conservar el valor histórico y artístico del lugar.

Esta combinación entre modernización y preservación patrimonial representa uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la renovación del Subte porteño.

Muchas estaciones fueron construidas hace varias décadas y forman parte de la identidad arquitectónica de la Ciudad. Actualizar sus instalaciones sin alterar los elementos históricos requiere intervenciones específicas y equipos capacitados para trabajar sobre materiales y piezas originales.

Desde el Gobierno porteño remarcaron que el plan de renovación continuará durante los próximos meses y que la estrategia contempla no solamente la puesta en valor estética de las estaciones, sino también obras destinadas a mejorar la infraestructura y las condiciones de funcionamiento de toda la red.

El jefe de Gobierno, Jorge Macri, sostuvo que la Ciudad proyecta para el próximo año una inversión que, según indicó, será la más importante de las últimas dos décadas en materia de Subte.

Dentro de ese esquema aparecen la licitación de la Línea F, la renovación de trenes de las líneas A, B y C y nuevas obras para modernizar la infraestructura existente.

La mirada también está puesta sobre las estaciones construidas durante las primeras décadas del sistema. Javier Ibañez, presidente de Subterráneos de Buenos Aires, señaló que muchas fueron inauguradas antes de 1945 y que, por su antigüedad, necesitan intervenciones profundas para adecuar sus instalaciones a las necesidades actuales.

Tribunales se suma así a una lista de 21 estaciones que ya fueron puestas en valor dentro del programa. En la Línea A fueron intervenidas Piedras, Congreso, Castro Barros, Lima, Loria, Acoyte y Río de Janeiro; en la Línea B, Uruguay, Pueyrredón, Pasteur-AMIA, Carlos Gardel y Malabia; en la Línea C, San Martín; en la Línea D, Facultad de Medicina, Agüero, Bulnes, Scalabrini Ortiz, Plaza Italia, Palermo y ahora Tribunales; y en la Línea E, Jujuy. También se realizaron trabajos en distintos paradores del Premetro.

El proceso, sin embargo, implica mantener algunas estaciones fuera de servicio mientras avanzan las obras. Actualmente permanecen cerradas Medrano, de la Línea B; Lavalle, de la Línea C; y General Urquiza y Entre Ríos, de la Línea E.

A ellas se suman intervenciones previstas o en desarrollo en Alberti, Pasco y Sáenz Peña, de la Línea A; Ángel Gallardo y Dorrego, de la Línea B; e Independencia, de la Línea C.

En paralelo, la Ciudad avanza con otros proyectos de mayor escala. Entre ellos se encuentra la licitación de la futura Línea F y la incorporación de 224 coches nuevos, destinados a renovar completamente la flota de la Línea B y, al mismo tiempo, mejorar la frecuencia de los servicios en las líneas A y C.

Según el cronograma anunciado, las primeras unidades comenzarán a llegar al país en enero.

A ese paquete se agrega la renovación de 84 escaleras mecánicas consideradas obsoletas, además de la instalación de nuevos ascensores y diferentes obras de infraestructura. El desafío será que estas mejoras no queden solamente concentradas en la imagen de las estaciones, sino que también se traduzcan en un servicio más confiable, accesible y eficiente para quienes utilizan el Subte todos los días.

Con la reapertura de Tribunales, la Línea D recupera una de sus estaciones más emblemáticas después de una intervención que buscó combinar modernización, accesibilidad y conservación patrimonial.

La obra continuará parcialmente, pero desde este lunes los pasajeros volverán a circular por un espacio renovado mientras el plan de transformación de la red sigue avanzando.

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