Jorge Macri incorporó 1.022 nuevos policías a la Ciudad

Con un fuerte mensaje centrado en el orden público y la seguridad, el Gobierno de la Ciudad incorporó 1.022 nuevos policías a la fuerza porteña durante un acto multitudinario realizado en el estadio Mary Terán de Weiss, en Villa Soldati.

Ante más de 15 mil personas, Jorge Macri encabezó la ceremonia de egreso de la 14ª promoción de oficiales y reafirmó que la lucha contra el delito seguirá siendo uno de los principales ejes de su gestión.

“En esta Ciudad, el vale todo ya se terminó”, afirmó el Jefe de Gobierno durante su discurso frente a los flamantes efectivos, sus familiares y autoridades.

En ese contexto, sostuvo que la Policía de la Ciudad cuenta con el respaldo político de la administración porteña y remarcó que el objetivo es consolidar un modelo basado en el cumplimiento de la ley, la protección de los vecinos y el fortalecimiento de la seguridad en el espacio público.

Con un estadio Mary Terán colmado de familias, banderas argentinas y un clima cargado de emoción, la Ciudad de Buenos Aires sumó oficialmente 1.022 nuevos efectivos a la Policía de la Ciudad, quienes desde ahora comenzarán a desempeñar tareas destinadas a reforzar la prevención del delito y la presencia policial en distintos barrios porteños.

La ceremonia estuvo encabezada por Jorge Macri, quien aprovechó el acto para destacar el crecimiento de la fuerza durante su administración y para enviar un mensaje enfático sobre la política de seguridad que impulsa el Gobierno porteño.

Frente a los nuevos oficiales, el mandatario sostuvo que el compromiso de la gestión es continuar fortaleciendo el orden público y brindar respaldo permanente a quienes tienen la responsabilidad de cuidar a los vecinos.

Durante su discurso, el Jefe de Gobierno aseguró que los porteños valoran el trabajo que realiza la Policía de la Ciudad y señaló que la confianza depositada en la institución constituye una de las principales herramientas para continuar enfrentando el delito.

También expresó que quienes eligieron la carrera policial cuentan con el apoyo del Gobierno y resaltó que proteger la vida, la libertad, la propiedad privada y la seguridad de los ciudadanos representa una responsabilidad que requiere compromiso permanente.

La incorporación de estos nuevos agentes se enmarca dentro del Plan Integral de Seguridad que lleva adelante la administración porteña.

Actualmente, la Policía de la Ciudad supera los 28 mil efectivos y, según los datos oficiales, durante los últimos años se registró una disminución de distintos indicadores delictivos, incluyendo robos y homicidios, que alcanzaron los niveles más bajos desde que existen registros de la fuerza.

La nueva promoción forma parte de un proceso de ampliación que ya permitió incorporar 7.600 oficiales durante la actual gestión.

De ese total, 5.269 corresponden a cadetes que finalizaron el Curso de Formación Inicial para Aspirante a Oficial de Policía en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), mientras que otros 2.339 ingresaron a través de los cursos NICE, destinados a integrantes con experiencia previa en fuerzas armadas o de seguridad.

En este último caso, los aspirantes realizan una capacitación intensiva de 240 horas cátedra que contempla entrenamiento físico, formación táctica, aspectos legales y procedimientos operativos específicos antes de incorporarse a la Policía de la Ciudad.

La intención es aprovechar la experiencia previa de esos agentes y adaptarla a las necesidades de la fuerza porteña.

Por su parte, quienes realizan el trayecto tradicional en el ISSP atraviesan un proceso de formación de dos años que culmina con el título de Técnico Superior en Seguridad Pública.

El plan de estudios combina contenidos teóricos con prácticas operativas y un período de internación destinado a fortalecer la disciplina, la preparación física y la capacitación profesional.

Durante los últimos seis meses de la carrera comienzan además a desempeñar funciones mientras completan los módulos finales de la tecnicatura.

En otro tramo de su discurso, Jorge Macri pidió a los nuevos oficiales actuar con firmeza frente al delito y recordó a los policías que perdieron la vida durante el cumplimiento de su deber.

El mandatario remarcó que el cumplimiento de la ley debe ser una regla inquebrantable y sostuvo que en la Ciudad no existen excepciones cuando se trata de garantizar el orden y la convivencia.

La política de fortalecimiento de la seguridad también estuvo acompañada por una importante renovación del equipamiento policial.

Durante la actual gestión fueron incorporados más de 400 móviles entre patrulleros, camionetas, motocicletas, cuatriciclos y vehículos destinados al traslado de detenidos. A ello se sumó la adquisición de 200 bicicletas para tareas de patrullaje de cercanía en distintas comisarías.

En materia de protección para el personal, el Gobierno porteño informó la compra de 7.000 chalecos antibalas equipados con sistemas de geolocalización que permiten conocer en tiempo real la ubicación de los efectivos durante los operativos.

Además, la fuerza incorporó más de 600 dispositivos de baja letalidad, entre ellos armas Taser y Byrna, que buscan ampliar las herramientas disponibles para intervenciones de menor riesgo.

Las autoridades también destacaron los avances obtenidos en diferentes acciones vinculadas al recupero del espacio público.

Según el balance oficial, ya fueron restituidas a sus propietarios más de 880 propiedades que se encontraban usurpadas y que, en numerosos casos, eran utilizadas como escondites de delincuentes o generaban situaciones de inseguridad en distintos barrios de la Ciudad.

Paralelamente, el Gobierno informó que logró liberar 68 kilómetros lineales que permanecían ocupados por la venta ilegal en parques, plazas y centros comerciales de zonas como Once, Flores, Liniers, Retiro, Constitución y Parque Patricios.

El objetivo de estos procedimientos, sostuvieron desde la administración porteña, fue recuperar la circulación peatonal y brindar mejores condiciones para comerciantes y feriantes habilitados.

En el plano operativo, la Policía de la Ciudad continúa desarrollando despliegues de gran magnitud destinados a reforzar la prevención.

Entre ellos se destacan la Operación Muro, orientada a controlar los accesos entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires; la Operación Tormenta Negra, que movilizó simultáneamente a más de 1.500 efectivos en distintos barrios populares; y Marea Azul, un operativo que concentra más de 1.100 policías en estaciones de transporte, centros de trasbordo, subtes y autopistas durante los horarios de mayor circulación.

Durante el acto estuvieron presentes autoridades del Ejecutivo porteño, integrantes del Poder Judicial, legisladores, funcionarios del área de Seguridad y la conducción de la Policía de la Ciudad y de los Bomberos.

También acompañaron los familiares de los nuevos oficiales, quienes fueron protagonistas de una jornada marcada por el reconocimiento al esfuerzo realizado durante los años de formación.

La incorporación de esta nueva promoción representa un nuevo paso dentro de la estrategia de fortalecimiento de la seguridad impulsada por el Gobierno porteño.

Con más personal, nuevos recursos tecnológicos, equipamiento renovado y operativos de prevención distribuidos en distintos puntos de la Ciudad, la administración busca consolidar una mayor presencia policial en las calles y responder a una de las principales demandas de los vecinos: contar con una fuerza preparada para prevenir el delito y garantizar el cumplimiento de la ley.

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