Modernización Laboral: El camino hacia un sistema de empleo con previsibilidad y futuro

Entrevista exclusiva con el Dr. Gastón A. Ferretti sobre los ejes centrales del dictamen que debatirá el Senado.

El próximo mes de febrero, el Senado de la Nación abordará un debate determinante para el esquema productivo argentino: el dictamen de Modernización Laboral (Expediente PE-159/25). En un contexto donde la informalidad laboral se ha mantenido estancada por décadas, surge la necesidad de analizar el proyecto desde una perspectiva técnica y despojada de consignas ideológicas. Para profundizar en los alcances de esta iniciativa, conversamos con el Dr. Gastón A. Ferretti, abogado (Tº86 Fº331 CPACF), quien aporta una visión profesional basada en el análisis de la normativa y su aplicación en la realidad económica actual.

DH: Dr. Ferretti, existe un debate marcado sobre si estamos ante una «reforma» o una «modernización». ¿Cómo define usted el espíritu de este proyecto que llega al Senado?

Dr. Gastón Ferretti: El espíritu del proyecto reside en la actualización. Cuando hablamos de Modernización Laboral, nos referimos a la necesidad de que la ley sea un reflejo de las dinámicas de trabajo actuales. La estructura vigente, en muchos aspectos, responde a realidades de hace cincuenta años que hoy actúan como un freno para la formalización. No se trata de desvirtuar la esencia protectora del derecho del trabajo, sino de darle la viabilidad necesaria para que cumpla su misión: que más personas puedan acceder a un empleo registrado con todos sus beneficios sociales. Hoy, un sistema que deja a más del 30% de los trabajadores en la informalidad es un sistema que requiere una revisión técnica urgente para volver a ser inclusivo.

DH: Analizando el dictamen del 18 de diciembre, ¿qué puntos considera usted que representan un beneficio tangible para el ecosistema productivo, especialmente para las PyMEs y los trabajadores?

Dr. Gastón Ferretti: Hay avances concretos que buscan resolver nudos críticos del sistema. El dictamen se apoya en pilares que considero esenciales para generar confianza:

1. Derecho a la Formación Profesional (Art. 11 bis): Es un punto disruptivo. Se eleva la capacitación a la categoría de derecho fundamental. En un mercado donde la tecnología redefine los roles constantemente, que la ley promueva la formación continua protege la empleabilidad del trabajador a largo plazo y mejora la competitividad de la empresa.

2. Seguridad Jurídica y Previsibilidad Laboral: Uno de los mayores temores al contratar es la incertidumbre sobre los costos derivados de la finalización del vínculo laboral. El dictamen propone ordenar los esquemas indemnizatorios y las actualizaciones, brindando un marco de previsibilidad que hoy no existe. Cuando un empleador conoce de antemano las reglas de juego y los riesgos están delimitados con claridad, el incentivo para generar empleo formal aumenta significativamente.

3. Adaptabilidad a Nuevas Modalidades: El proyecto reconoce figuras que la ley anterior ignoraba, como el trabajo en plataformas o las nuevas economías. Darle un marco legal a estas actividades es la única forma de garantizar que esos trabajadores no queden en un limbo desprotegido.

DH: Algunos sectores plantean dudas sobre la constitucionalidad de estos cambios.
¿Cuál es su visión técnica al respecto?

Dr. Gastón Ferretti: La modernización es constitucionalmente legítima. El Artículo 14 bis
de la Constitución Nacional establece la protección del trabajo «en sus diversas formas». Esto otorga al legislador la facultad, y diría que la obligación, de adaptar la normativa a las formas de trabajo que surgen con el tiempo. El dictamen PE-159/25 no vulnera derechos adquiridos; de hecho, ratifica la irrenunciabilidad de los derechos laborales. Lo que hace es dotar de racionalidad al sistema para que el empleo formal sea posible y sostenible. No hay protección real si la norma es tan rígida que termina destruyendo la unidad productiva.

DH: Usted tiene un fuerte anclaje en la Ciudad de Buenos Aires, pero también analiza
el impacto nacional. ¿Cómo ve la proyección de esta ley en el interior del país?

Dr. Gastón Ferretti: El impacto será profundamente federal. Las economías regionales, que muchas veces dependen de actividades estacionales o pequeñas explotaciones familiares, necesitan un marco que no las asfixie. En las provincias, el empleo privado debe recuperar su rol como motor de ascenso social. Si logramos que la ley sea una herramienta de gestión y no un obstáculo, permitiremos que el interior desarrolle todo su potencial productivo, integrando a jóvenes y trabajadores en un esquema de formalidad y dignidad.

DH: Para concluir, Dr. Ferretti, ¿cuál es el mensaje que debe primar de cara al debate
parlamentario de febrero?

Dr. Gastón Ferretti: El mensaje debe ser de sensatez y búsqueda de soluciones técnicas. El problema no es la política en abstracto, sino cómo logramos que las leyes funcionen para la gente. Esta modernización es una oportunidad para que el trabajo formal vuelva a ser la regla y no la excepción. Necesitamos un sistema que brinde seguridad a quien trabaja y previsibilidad a quien invierte. Ese equilibrio es el único camino sólido hacia el crecimiento que el país demanda.

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