• febrero 23, 2024

Cumplió 50 años, fue premiado por la Legislatura y busca expandirse

Estamos hablando de Pablos, una marca tradicional del barrio de Villa Devoto que fue reconocida por la Legislatura Porteña.

Ahora en el 2023, busca abrir otra sucursal y de esta manera potenciar su servicio de catering, sin dudas la esquina de Nueva York y Mercedes, en el barrio porteño de Villa Devoto, es la esquina histórica de Pablos.

Este símbolo de la gastronomía porteña cumplió 50 años desde su nacimiento y por ello recibió un reconocimiento de la Legislatura Porteña.

Los secretos de un negocio con alma patagónica

Nació como una confitería, de la mano del matrimonio compuesto por Pablo Mariani y Josefina Spagnolo, luego de una experiencia fallida en otro barrio con unos socios.

“Vinieron acá por la plaza, porque tenían hijos chicos. Había otras opciones más comerciales, más tentadoras, pero eligieron esto. Empezaron con una confitería en un lugar que no tenía nada, ni luz había en la plaza, era una boca de lobo. Sólo estaban la calesita, el kiosco de diarios y la iglesia. La plaza les llamó la atención, era una de las más grandes de la ciudad”, contó Pablo Fabián, hijo de los fundadores, que está al frente de la empresa.

La Scaloneta ya es una hamburguesa

De a poco se expandieron y se transformaron en uno de los comercios de referencia del barrio. “La confitería tenían un característica que no eran de la época cómo abrir todo el día hasta muy tarde y se convirtió en más importante del momento en la zona”.

En los ’80 se hicieron fuertes en lo que en ese momento se llamaba “servicios de lunch” y hoy denominamos “catering”. Esta experiencia los llevó a ampliar las instalaciones del local original y sumar un espacio de atención para esa área de negocios, además de la puesta en marcha de una planta de producción en local de 700 m2 que compraron para ese propósito. Así se convirtieron en un servicio de referencia en toda la ciudad de Buenos Aires.
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TIEMPO DE RESTÓ BAR
El cambio en los hábitos y conductas del consumo gastronómico hizo que la familia Mariani pensara en un nuevo rumbo. Fue el momento en que decidieron a abrir el Restó & Pastelería Pablos, en plena crisis del 2001.

“En el 2001 hicimos toda la ampliación para abrir el restaurante e inauguramos justo una semana antes de que estallara todo. Por primera vez en mi vida me quedé sin plata porque todo estaba en el banco. Pero al poco tiempo de abrir todo explotó y no paramos. Era un bar restaurante con una impronta moderna, con música, cosas que en esa época no había y funcionó muy bien”, comentó Mariani.

En los últimos 21 años de historia, pandemia de por medio, el local salió a la vereda con modernos decks y se especializó en pastas artesanales. Hoy es uno de los pocos locales que quedan de la vieja guardia de la zona gracias a su propuesta modernizada.

“No es fácil sostenerse cincuenta años. Somos tres generaciones de la familia y hemos hecho bautismos, casamientos y aniversarios para familias enteras en toda una vida. Pero también nos fuimos adaptando a las redes sociales, a la tecnología gracias a la integración de la nueva generación de integrantes de la familia”, apunta Mariani.

Hoy ocupan sus puestos al comando del establecimiento, Pablo Fabián Mariani y Penélope Mariani, de 27 años, además de Érika, de 21 años, quien se prepara con estudios en Administración de Empresas.

A cargo de la cocina se encuentra Marcela Vázquez, como Chef Ejecutiva, con una propuesta de cocina de autor para paladares exigentes. Como parte de su larga formación, Vázquez tomó clases con Francis Mallmman y trabajo de la mano de Germán Martittegui. “La prioridad es mantener siempre la misma calidad de nuestras materias primas y nuestros platos, ya que en eso recae el diferencial y por lo que los clientes nos eligen”, comenta Vázquez. “Venir a comer a Pablos es disfrutar de platos típicos italianos, pero con un estilo propio y con un sabor único. Los platos no sólo son sabrosos, sino que buscamos que sean sanos y equilibrados”.

Hoy en día la cocina se destaca por sus pastas artesanales y su pastelería tradicional. Los platos más pedidos son los ñoquis de batata, los sorrentinos de osobuco y la bondiola braseada. En pastelería se los conoce por dos de sus productos más icónicos: los simbólicos cucuruchos Pablos, un invento del fundador y con tres generaciones de cucuruchos a medida que la familia fue sumándose al negocio y por su exquisito pan dulce, uno de los mejores de Buenos Aires.

Algunos de los muchos representantes y testigos de estos 50 años son Lorenzo y Beto, pastelero y cocinero quienes desde el inicio son parte de esta historia. En las manos de Lorenzo está el secreto y la fórmula del éxito del pan dulce, que hoy es el mejor de Buenos Aires.

De cara al 2023, Restó & Pastelería Pablos tiene por delante nuevos proyectos, principalmente expandir su negocio de catering que creció un 400% en 2022 y abrir una nueva sucursal. Hoy mueven alrededor de 300 platos al día en la semana y muchos más los fines de semana. En 2022 tuvieron un 23% de crecimiento.

Como novedad acaban de incorporar a su menú platos veganos, que se suman a los platos para celíacos, que ya existían desde hace tiempo. En sus 300 metros cuadrados, cuenta con un espacio para 110 comensales, con mesas en el interior y exterior y con una propuesta para cada momento del día.

RECONOCIMIENTO DE LA LEGISLATURA
El reconocimiento de la Legislatura Porteña por el 50 aniversario de Pablos se realizó en el Restó, de la mano de sus fundadores, la familia y amigos y contó con la participación de las legisladoras María Sol Méndez y Gimena Villafruela.

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